¿Por qué no me cuento a mi mamá acerca de sus problemas

Yo no cuento a mi mamá acerca de sus problemas. Советуюсь, estado escuchando a mis interlocutores, comparto la alegría, infinitamente confiar en ella. Ella es mi más cercano, querido hombre, y es por eso que es el último, a quien voy a hablar acerca de cualquier tipo de dificultades. Si todo прижмет — sólo vengo a visitar, попью té con marcas de tartas, escucharé la voz, estar en su propio sofá y se hace más fácil. La orilla. No quiero que sufrió y расстраивалась. Por muchas razones. Les voy a hablar de una en una.






Mamá tuvieron que hacer, no tener miedo a la palabra de los intensos esfuerzos para que mi infancia fue feliz. No se trata sólo de la época de la escasez, cuando a ella (y a muchos otros) tenían que correr en el otro extremo de la ciudad, выстаивать километровую cola para comprar hija una muñeca o botas. Esto, por supuesto, es difícil, y a nosotros hoy hasta el fin de no entender. Pero yo de todos modos no se trata de eso.

Lo que ocurre es que mi familia se enfrentó con la guerra. Muchos años atrás, cuando la urss, angola ha luchado con sudáfrica. Yo era muy pequeña, y el padre un joven oficial, y le destinaron justo en la más caliente africano punto.

El primer año en angola con él vivía su mamá, luego de dos años han traído a mí. Tenía 3-4 años, y sobre la guerra de esa niña, no hablaron de nada, y el papá cada día simplemente se iba "a trabajar". Pero hasta los 14 años que tengo delante de los ojos a menudo ocurría con la pintura, si yo estoy de pie en el balcón, miro a lo lejos, allí la banda de los árboles (es decir, una escasa africana de la vegetación), y por ella se oye el estrépito. Las explosiones. Yo durante mucho tiempo no podía entender de donde tales visiones, y pensaba que el recuerdo de un sueño.

Ya que en angola, hemos vivido simplemente, se comunicaban, iban al cine, se bañaban en el mar. Sí, tengo uno de la única muñeca — negra, y de la silla de ruedas servía de caja de banano (bueno, sí, y de debajo de la cual, todavía, en áfrica?). Hasta ahora se ha conservado esta foto. Pero yo en esta ocasión no sufría. Pero había un montón de frutas, y los padres de al lado.

Y solo muchos años más tarde, en la casa de campo, bajo la pinchos, papa (después de un determinado número de amistad), разоткровенничался: "Recuerdo, sentado en окопе, ruidos, disparos y piensas, y la gente en la unión europea debido a un absurdo pelear, rien, relaciones aclaran... Tontos!". Así que por primera vez dejó resbalón.

Y hace un par de años en la televisión mostraban la película "angola. La guerra, que no fue". Yo pillé los últimos diez minutos después de que llamó a la mamá: "Imagínate, por ntv película sobre angola va! Pro nuestra parte! Donde su padre sirvió, y suboficiales que han demostrado que con nosotros estaba allí, y luego cautivo tomado. Включай vamos!". La película realmente hablaba acerca de los acontecimientos de la guerra, que iba en angola, cuando se sirvió el papa. Y en mi cabeza de repente, como alguna vez se han formado algunos recuerdos-frases-de historias. Y la imagen era muy extraña. Surrealista. Si allí estábamos, y al mismo tiempo no lo eran. Ya que los largos años de angola ha sido para mí el país, de la que nos han traído los escasos entonces alfombras, comedores сервизы y la técnica japonesa. Y todavía el único lugar en la tierra (y los padres viajarían en el siglo tantos), en el que el clima es totalmente incómodo madre, aficionada del calor y del sol.

Muy raro es escuchar de los padres sobre lo que dentro de un mes después de que salimos de la parte militar (el plazo de папиной el servicio terminó, fue trasladado a otro lugar), literalmente borrado de la faz de la tierra. Bombardeado. Y nadie en la vida no queda.

Y esta película... En el que el mismo alférez, папин compañero de trabajo estén yendo, familiar, hablando de la cautividad, donde pasó un año. Él y varios de nuestros militares relacionados mantuvo en unas cabañas, y de él se arrastraban los escorpiones y las arañas.

Allí fueron filmadas de los tanques, disparos, granadas.... Simplemente no podía creer que esto documentales de la toma. Ya que estoy allí en ese momento. Y, tal vez, entre los militares, de los sellados en la película, fue mi papá.

Me entero de los detalles acerca de la guerra, y, en general, empezando realmente darse cuenta de que vivíamos allí en la unidad militar, y el papá allí sirvió sólo ahora. Mucho, mucho más tarde de estos eventos. Pero el bien y el recuerdo con mi negro amigo antonio arrancaban en el cercano campo de maíz. Recuerdo conejo, que me habían regalado sus padres. Yo iba por las orejas. Luego se había enredado en las cuerdas en el balcón, y murió, y para mí que no se les molesta, mi madre me dijo que él había huido al bosque, a su familia.Para no molestar...






Todavía estaba el club en la parte militar, donde periódicamente recurren a la del cine. Me tomaban para no dejar uno en casa. Y allí estaba su ritual antes de la sesión — me pasaba por la serie, es un poco оттопырив manos el dobladillo del vestido, y en el dobladillo llueven caramelos, dulces, galletas. Los niños en la parte casi no había. Pero en casa, en la urss, que se mantuvo casi todo el mundo. Militares muy echaban de menos a sus críos y "баловали" a mí, como podían, por todos. Y ahora sé, que muchos de los oficiales y no vieron más a sus hijos.

Mi amigo antonio, recuerdo muy bien. Típico de esa negra africana al chico. Tenía 11 años. Él era huérfano, la noche tiene algo de su lejano pariente suya, y los días pasaba dentro de nuestra parte. Hablaba en ruso. Nuestras mujeres, lo alimentaron y de todas maneras опекали. Tenemos, por ejemplo, regularmente se comía. Y cada vez que venía, traía un ramo de rosas, fue entregado a su mamá, y dijo: "Esto es para Олечки!".

Y debajo de la cama de los padres durante todo este tiempo, estaba la maleta — seca racin y cálido infantil ropa. Que, si de repente empiecen a bombardear, de que su madre pudiera agarrar mi maleta y huir. Y con estas existencias podríamos vivir durante algún tiempo. De esto también he aprendido recientemente. Pero todo el tiempo recordaba el conejo, el caramelo en el dobladillo de la rosa y el maíz.

Ahora sé que los padres simplemente reservada a mí, no contando la verdad. Imagino que como ellos tenían miedo y se preocuparon por nosotros con el hermano. Aunque el presente es la pude no hace mucho tiempo. Fue suficiente para sobrevivir a una ira de su hijo, para comprender los sentimientos de la madre. Cuando uno de los sonidos de la tos se aprieta el corazón, y estás dispuesto a no dormir en toda la noche, sí, aunque la semana, укачивая температурящего bebé. Escupir a la fatiga, no lo sientes — sólo se hizo un poco más fácil. Y puedes mover montañas, para que la niñez era feliz, a pesar de todas ненастьям.A mi es precisamente eso, gracias a los padres.

Y ahora me apetece pagar por ellos de la misma. Puede, no tengo derecho, pero que sólo ven mis éxitos, vestidos nuevos, el logro de los nietos, las fotos de vacaciones.

Y la moral de el esta fábula no.Simplemente cuida de los padres. Incluso innecesarios sufrimientos por nosotros. publicado

 

Autor: Olga Зиненко

P. S. Y recuerde, sólo cambiando su conciencia — estamos juntos cambiando el mundo! ©

Fuente: //www.matrony.ru/pochemu-ya-ne-rasskazyivayu-mame-o-svoih-problemah/

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