Desechables, juguetes y ninguna favorita

Después de pasar una semana en la casa de campo, la Fe y Nadia засобирались a su casa en la ciudad.

– Que bueno en la ciudad? – le pregunté.

– Игуки, – en sueños respondió Nadia.

Juguetes, juguetes! – rpido que aceptó la Fe.

Y se ha puesto a correr por el césped, dando puntapiés y pisoteando los juguetes esparcidos en el césped de la plaza de nueve hectáreas alrededor de la capa igual.

Ellos lleno de juguetes. Pero no hay ningún favorito.






La fe клянчила de cumpleaños de la muñeca бэйби-born, pero no muy insistente клянчила y no gustaba cuando la ha recibido. Se ocupaba de la Fe de la muñeca alrededor de quince minutos, y luego la ha lanzado. Bueno, se ha acordado todavía un par de veces en los próximos dos días, y luego se ha lanzado de forma definitiva.

Nadia también tiene una pequeña crisálida en el regalo, en verin de cumpleaños, a fin de que no era ofensivo. Pero a ella parece que no sería una lástima si la muñeca dieron sólo la Fe y la Esperanza no. Nadia en general поиграла con un muñeco de un minuto o dos. Y ha dado la Fe, como la Fe pidió. Y la Fe ha revuelto Надину de la pupa de treinta segundos en las manos, сообразила que interesante lucha por la muñeca no puede, y ha perdido a la mueca de interés.

– Que los juguetes que en la ciudad? Usted acaso aquí los juguetes de poco? – volvió a preguntar yo.

– Juguetes! Los juguetes! – rejas de arado en la carrera de la Fe.

– Игуки... – pensativo кивала Nadia.

 

En mi infancia no fue así. En mi infancia, además de la evidente el hecho de que el azúcar era el más dulce y el agua мокрее, todavía eran juguetes favoritos. Nunca me quería ir de la ciudad a la casa de campo o casa de campo en la ciudad por causa de los juguetes. Esto sería absurdo deseo. Debido a que el querido oso Виня siempre estaba conmigo, y otros juguetes no tenían importancia, y no vale la pena por el bien de ellos, no es que ir a la ciudad, pero ni siquiera entra en la habitación contigua.

La Fe de nadia no es así. Ellos son los más adecuados aquí todos estos sabiendas de que son desechables, juguetes de los huevos de chocolate o de redondos como bolas de plástico, que escupe expendedora en el centro de salud por lo que el niño no es demasiado gritaba en el momento de la vacunación.

De chocolate y los huevos se extrae plegable юла, gira de dos minutos, se olvida y se emite – y bien, y dios con él. De plástico de la bola se extrae repugnante de la лизун. Diez minutos niñas abnegadamente contra de él en la pared, viendo como se resbala por la pared, como un сколопендре, la Fe feliz, grita: "¡Mamá! El papa dijo que no es la лизун, y сопля!" Después de lo cual лизуна lanzan en el techo, él se queda allí, y por la noche se puede arrancar y tirar.

Temas y son desechables, juguetes, que pueden echar, y no acumular en la casa de los cofres de juguete de los desperdicios. Pero, honestamente, no el de la Fe y de nadi un juguete, que no se podría tirar.

En mi infancia no era así. En mi infancia era el único oso de peluche favorito. E incluso en la infancia de mis hijos mayores no era así. El hijo mayor era el único favorito es el conejo de felpa. El mayor de la hija era la única favorito de peluche de dragón.

Un adolescente en el libro de daniel andreev "la rosa de la paz" he leído еретическую, por supuesto, pero es bonita la idea de que en el paraíso es un lugar especial, donde caen las almas de los juguetes. Los niños pequeños, escribe andreev, porque aman a sus osos, conejos, las muñecas y los dragones, que el amor de su dan, hecha de тряпочек y la totalidad de la lana, – alma. Y esto es una buena alma, los justos, los buenos.

Y cuando los niños crecen, cuando dejan de jugar a sus seres queridos osos, dragones y muñecas, juguetes de estos mueren, incluso si se almacenan en la memoria de algún sitio en el armario, como está ahora y saca el polvo en el armario de mi infancia oso Виня. Mueren, sus almas van al cielo. Mueren porque vivían. Porque vivieron de la zona de el amor en los juegos.






Cerca de la Fe y de nadi, nada de eso ocurre. Todos los juguetes son iguales, y ninguna tiene importancia. Nadie cobra vida. No sé por qué esto es así. Es posible, especialmente desarrollado la sociedad de consumo. Era todo de plástico y desechable.

Sin embargo, las niñas pequeñas. Yo creo que debemos esperar.

De repente alguien, aunque sea de plástico, vivirá? publicado

Autor: Valery Панюшкин

 

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Fuente: www.pravmir.ru/pogodki-igrushki/

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