Малий

Ульяна Don




... PEQUEÑO fue obediente cuando era niño. En absoluto era de la raza cómodo
la vergüenza"язливих tácitas de los niños, que rara vez algo piden, rara vez en voz alta
se ríen, y si lloran, es suficiente para llevarlas de la mano en el puntoo
morada en el segundo piso, dar una bofetada en la cara, cerrar con llave y con calma
ocuparse de sus asuntos. Los mocos y los mocos niños molestos, ya sabes...
El PEQUEÑO no creaba problemas.
Por lo tanto, cuando la Tía de uno de grises de septiembre día ordenó que le rastrillar
juntos y quemar el follaje otoñal en un jardín, que sin ningún tipo de objeciones aplazó
en el lado de la vieja de los bomberos de la máquina sin una rueda, se puso su roja
девчачьей — sí ¿cuál es la diferencia?.. el principal es que la cabeza está protegida — el sombrero y se fue a
frío jardín.
El jardín era enorme. Los viejos árboles de manzana, nueces, cerezas, varios arces, e incluso un
la castaña — todo, como si los niños que estaban enfermos, желтели, бледнели, perdieron la pintura Y...
echaron tierra de hojas... las Hojas en silencio ветшало en la húmeda tierra — sin conciencia,
sin fuerzas. Sólo el viento frío de la cosa mova y en vano trató de
de jugar.
... El PEQUEÑO tomó el viejo rastrillo y comenzó a сгребать no empático de las hojas de la pila...
Fue tanta, que la banda se formó bastante grande. Entre las hojas de un PEQUEÑO
a veces, algunos extraños objetos — los dientes del rastrillo enganchado como algo
encaje — un посеревшей de la suciedad y de las nieblas objeto femenino
la ropa interior... Y todavía a unos metros — обгоревшую de plástico de la mano de qué
de la muñeca. Luego oxidado metal de los dientes del rastrillo дзвякнули de algo pequeño y
metálica fue la clave! La clave perdida de su Tía en el verano — entonces
El PEQUEÑO estaba buscando por tres días... el PEQUEÑO levantó la llave y la guardó en el bolsillo
continuando сгребать hojas y desorden en la pila.Él remaba y remaba, remaba y
el ataúd... lo Peor fue que en lugar de las hojas viejas con el más oscuro de los árboles
se despegaban de las nuevas...
... El día se acercaba a su fin. Aquí ya прочвалав a pesar de la valla Теткиного jardín
Tío, volviendo del trabajo — él era el boticario, única en la ciudad
la farmacia. No prestar жодгої atención a la PEQUEÑA, él subió las escaleras hasta el
el umbral y desapareció detrás de la puerta. De allí delicioso olor...
... Aquí ya y el sol comenzó a caer lentamente, como hoja seca, detrás de la casa. Y
el trabajo de la PEQUEÑA continuó.
Cuando el crepúsculo comenzado a convertirse lentamente en la oscuridad de la noche otoñal, PEQUEÑO
había perdido la esperanza de recoger todas las hojas. Se ha reparado el rojo девчачью el gorro, que
con"iba en la frente, sacó una cerilla y prendió el gran montón de hojas del otoño,
la diligencia підгорнувши primero — para no comprar — a la pared
Теткиного de la casa. Las hojas no muy quiso quemar... Тлело, скручувалося,
чернело... Amargo humo cortaba la nariz y los ojos... era insoportable. Lentamente
un extenso humo jardín... EL PEQUEÑO algo запульсувало en las sienes... No dejes que
Dios Tía, o lo que es aún peor, el Tío — que saldrán a la calle... Entonces... Entonces...
El PEQUEÑO sacó de su bolsillo encontrado la clave, se acercó a la puerta de entrada y
... cerró la puerta. En el caso de. Para una Tía, el Tío no se han visto afectadas
de ese terrible venenoso humo... sí, Y finalmente, es necesario normalmente
avivar el fuego — las hojas se necesita quemar — así que pidió a la Tía.
Al toser PEQUEÑO se acercó a la vieja покосившегося de la valla y выломал
varias tablas. Ha construido su enorme montón de humeantes de las hojas y,
sin aliento, intentó prender fuego a la pizarra. Llama la diversión ha buscado.
Divertidas las chispas volaron hacia arriba. La noche oscura alrededor de obscurecerá aún más Fue...
el calor y el PEQUEÑO abrió el rojo девчачью el gorro. La llama de la zumbaba, y el viento
раздувал aún más... Pronto comenzó a arder la pared y el techo.
De donde parece, de la casa de días algunos chillidos... Pero el PEQUEÑO no
se consideraba — Tía le pidió su rastrillar y quemar las hojas de otoño en el jardín... Y
De PEQUEÑO era muy trabajador, obediente a un niño y rara vez se creaba
el problema.

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