"Гляделки". Fuerte de la historia, que toma por el alma de

El sitio publica la historia de un Gran Hombre.




— Mamá, ¿por qué el abuelo constantemente se sienta en un banco cerca de la entrada? — la chica se alejó de la ventana y miró a la madre.
— ¿Qué abuelo? Grigori Ivánovich?
— Probablemente — se encogió de hombros de la muchacha.
— Bueno, quiero que se siente, aquí está — le sonrió a su madre, el aire fresco de la respiración.
— ¿Y por qué él siempre mira delante de sí? — no unimalas hija, yo ayer pasaba de largo, saludar con él, y él no dijo nada. Miró fijamente a algún lugar y se sienta en silencio.
— Él mismo viejo ya, — con paciencia le explicó a la madre, — puede que él no te ha oído fácil.
— Y otra... Y todavía se habla a sí mismo constantemente.

La mujer se acercó a la ventana y ha asomado a la calle. El anciano estaba sentado en un banco en su firme postura: habiendo apoyado con las dos manos en el bastón, de pie delante de él, y apoyando la barbilla en las manos. Un poco después de ver detrás de él, la mujer se volvió hacia su hija.

— Espero que usted no обижаете? — estrictamente dijo la madre.
— No, por supuesto! rápidamente respondió la muchacha, — sólo él algún tipo de extraño abuelo. Sí habla, y con otros no. Mira constantemente en algún lugar, allí sentado un...

La mujer negó con la cabeza y se sentó en la silla.
— La cosa es que él...

***

— Bueno, jugamos? — La muerte se detuvo en el banco y miró al anciano, — por cierto, hola, grigori ivánovich. Todo el tiempo me he olvidado de saludar...
— Oye, amiga, yo aquí me siento y pienso — estás aburrido de vivir o que?
— ¿En qué sentido? — ha desconcertado un poco la Muerte.
— Que me has мучаешь? Es el momento, ven. Que tú estás conmigo en estos juegos juegas? Tú con todos así?

La muerte suspiró y se sentó en el banco de enfrente.
— No, no con todos. Sólo con las personas que me gusta. Tú me gustáis, no voy a ocultar. Además, el juego aporta a mi trabajo el elemento de la justicia y no voy a ocultar, entretenimiento.
— ¡Tú, como ha comenzado a hablar! — el anciano sacudió la cabeza, — el elemento! La justicia! Los ordenadores portátiles m me o qué?
— Sí, no hace mucho, me domina y es la habilidad — rió la Muerte, tenía un amigo, así que se escribió a sí mismo, para que yo pensé que él todavía está aquí amigo. Tuvo que apretar sus conocimientos.
— Sí diablo con él, con la lectura. Juego de te de sus ¿por qué устраиваешь?
— Bueno, divertido... — se sorprendió la Muerte, — ganó — vive todavía. Perdió — con las cosas de la salida. No es justo que si? Sí y me entretenimiento ¿ninguna.
— Y si la persona es siempre gana? Que eres entonces hacer yo.
— Espere — se encogió de hombros la Muerte, con un yo hace ya un año en el juego de ajedrez. Hasta nunca ganó. Pero nada... Ayer shah le ha puesto. Antes de la mata todavía no ha llegado, pero lo intento. Tarde o temprano, de todos modos lo hará.
— Así que eres y conmigo ya seis meses мучаешься. Es necesario para ti?
— Que aburrido eres-lo — manoteado la Muerte, piensa, me pregunto cada día como tú debajo de la manija llevado? Y algo de variedad.

El anciano brevemente reflexionó.
— Bueno... Hay en tus palabras la lógica. Bueno, vamos. Empezamos?
La muerte заерзала en el banco, устраиваясь asiento y le sonrió.
— Vamos. Las reglas anteriores — el que primero conecta la mirada de aquel que se ha perdido. En el juego de dos horas. Han ido...

— Honestamente, estoy muy sorprendida de su dominio de sí mismo, — quitando el reloj en el bolsillo y, levantándose de la banca, ha pronunciado la Muerte, гляделки — el juego no tiene la más difícil de todas, que yo invito a la gente, pero es el más eficaz. Pocos de los que sostenía mi mirada más de cinco minutos, y usted lleva un año fuerte. No le da miedo?
— Y de que me temer? — sonrió el anciano — sin más, que estamos contigo ya está familiarizado, y me las arreglé para ti dejar de admirar.
— ¿Sí? Y cuando siento?
— Hace mucho tiempo era. Tú, probablemente, no te acuerdas ya de ese encuentro. Yo aún muy joven fue... Alemanes nos утюжили entonces por completo. No daban продохнуть. Aquí y en aquel día, le cubrieron de ellos para que nos de su artillería. Sí, de tal modo que la cabeza no levantar el anciano sacudió la cabeza, estoy, es decir, en una zanja. Hundido toda la tierra de miedo, sabes como?! Miro, y en el borde de la санитарка nuestro corre — Валечка. Yo le grito, dice, y bueno, salta hacia abajo, la tonta eres tan! Y no se oye nada, el estrépito terrible. Sí y asustada, supongo. No se ve nada alrededor. ¿Qué debo hacer? Saltó, sí a ella. Está concediendo por todo a la tierra, y el de arriba se cayó. Y entonces, como ha tirado al lado... la Última que he visto — como tú cerca estás, sí me miras.
— Honestamente, no recuerdo — se encogió de hombros la Muerte, entonces el tiempo era cada día nuevos rostros de cientos, miles... Así que terminó?
— Que terminó? Контузило a mí entonces de miedo y de los trozos de нашпиговало. Médicos del mundo han sacado. Así que para mí, la guerra terminó.
— Osc — se sorprendió la Muerte, — no sabía que usted, resulta que es un héroe.
— ¡, — Agitando la mano del anciano, — cualquiera lo hizo así... está Bien, iré a casa. Y tú, ve.

El anciano se levantó lentamente del banco y se dirigió a la подъезду. La puerta se abrió delante de él, y de ahí ha saltado la niña.
— Oh, lo siento, — al darse cuenta de que casi golpeó el abuelo de la puerta-susurró.
— Sí, no pasa nada... — respondió el anciano y salió en el vano de la puerta, con cuidado de cruzar el umbral.
— Vamos yo te ayudaré? — затараторила niña — me dijo mamá, que tienes que ayudar, porque...
— Yo mismo, no pasa nada — trató de matar a su viejo, pero ya era demasiado tarde.
— ... porque en la guerra ослепли y nada no se ve.

La muerte, ya se han hecho varios pasos de bancos, en el mismo momento en que se extinguió y se detuvo. Lentamente mirando a su alrededor, se ha fijado en el anciano, que, a su vez, se ha helado junto a la puerta. Atornillar los ojos, en silencio, miró a la persona que llevaba seis meses de su nariz.

— Grigori ivánovich — dijo con tranquilidad -.
— ¿Sí? — el anciano se giró lentamente.

La muerte poco tiempo callado.

— Y que con sanytarkoy fue? En vivo?
— Валечка? De la casa de ella. Se enferma gravemente. Por lo tanto, no me помирать. No soportaría ella, no puede por sí misma.
— Se casaron, ¿qué?
— Bueno, sí. Después de la guerra расписались. Y vivimos desde entonces.

La muerte de una pausa-y, inclinando la cabeza hacia un lado, examinó el anciano, al reflexionar sobre algo. El anciano estaba de pie junto a la puerta y, habiendo apoyado en un bastón, en silencio, esperando su decisión.

— Estoy aquí, pensé... Aburrido este juego гляделки. Vamos a echar un par de años vamos a tener, y si nadie pierde, luego en el otro primero? En la ciudad, por ejemplo.
— Un par de años? — dijo el anciano — bueno, y gracias por eso... Tú me resentimiento no ten. No por mí, tengo miedo, y por la de ella.
— ¿De qué? — fingida voz alta выкрикнула la Muerte, creo que últimamente oigo mal. Está bien, iré yo. Hasta mañana, grigori ivánovich.

La muerte dio la vuelta y abrió sus oscuros одеяниями, rápido paso, hacia fuera...

via cheshirrrko.livejournal.com/44655.html

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